Entrevista en Radio Nacional

Entrevista en el programa 'Noches de Verano' de Radio Nacional sobre la obra escénica La secta de las vampiras, las presentaciones que hicimos en el Teatro del Barrio de la pieza y el proyecto La creatividad como espacio de conflicto que realizaré en el Museo Reina Sofía.

La actriz Luz Juanes hace una lectura de dos fragmentos de la obra durante el programa.


Desde el 0:56:18:






La creatividad como espacio de conflicto - Laboratorio/seminario en el Museo Reina Sofía

Voy a organizar el Laboratorio/Seminario 'La creatividad como espacio de conflicto' en el Museo Reina Sofía.

La idea es que sea un dispositivo de creación e investigación que, a partir de la crítica a la creatividad, la precarización y la mediación cultural, explore fracturas y líneas de ruptura que pueden trazarse desde la producción artística y cultural, así como nuevas formas de colectivización / sindicación desde la acción directa y el pensamiento como acción.


Tendrá lugar los lunes de 18.30 a 21.00 horas desde el 26 septiembre y 28 noviembre en el Edificio Sabatini.

Creo que va a ser un proyecto fascinante y el plazo de inscripción está abierto.

Toda la información y los textos de apoyo están colgados en la página web del Museo Reina Sofía.









Punto de fuga

Texto incluído en 'Glosario Imposible' editado por Hablarenarte
  


1
Los proyectos de producción artística que colectivizan metodologías, herramientas, procesos, cuidados, saberes, prácticas y secretos han adquirido un especial protagonismo. Entre otras cosas, suponen un interesante desafío a las jerarquías tradicionales de producción artística y cultural desde múltiples ángulos, estimulan la creación de comunidades que operan de manera autónoma y pueden constituirse en un punto de fuga, un nuevo sindicalismo social, que desafíe la precariedad.

Vamos a comenzar con un breve viaje en el tiempo. Nos interesa trazar una cierta genealogía. Al final de los 70, la experimentación política y contracultural, llevada a cabo de manera colectiva con el objetivo de alcanzar la emancipación del Fordismo y de la subjetividad disciplinaria, era ya bastante difícil de distinguir de su absorción en un nuevo régimen. Las estrategias de subjetivación, de relación con el otro y de la producción cultural habían tomado una importancia esencial. Muchos de los precursores de las transformaciones de décadas anteriores se habían convertido en los protagonistas de un mundo fabricado por y para un capitalismo de nuevo estilo.

Las condiciones de vida y trabajo actuales nos remiten a la genealogía de los movimientos contraculturales desde la década de los 60. En el contexto del feminismo, el ecologismo, la izquierda radical, las lucha barriales y los movimientos autónomos de esos años, las prácticas disidentes de formas de vida alternativa y los deseos de cuerpos y relaciones diferentes, se buscaba alejarse de las condiciones de trabajo habituales en esos momentos y de sus medidas disciplinarias. La aceptación voluntaria de condiciones de empleo precarias respondía generalmente a la necesidad de superar la moderna división patriarcal entre reproducción y trabajo asalariado.

En los últimos años, sin embargo, son precisamente estas condiciones alternativas de vida y de trabajo las que han llegado a ser cada vez más utilizables económicamente como posibilidades de negocio, porque favorecen la flexibilización del mercado laboral exigida por los poderes financieros. De este modo, las prácticas y discursos de los movimientos sociales, políticos y culturales de las últimas décadas además de ser disidentes y antagonistas contra la normalización, son, en parte, absorbidos por el imaginario neoliberal de gobernabilidad.1 Se trata de un profundo proceso de comodificación y cooptación de la potencialidad cultural y artística. En Una Breve Historia del Capitalismo el filósofo norteamericano David Harvey habla abiertamente de cómo el capitalismo tardío despliega la cultura para comercializar las formas de resistencia y creatividad, para robarles su potencial revolucionario.2
  
Imagen del proyecto 'Vamos a Murcia a Enamorarnos' de Javier Montero



2
LA COMODIFICACIÓN DEL ARTISTA
Continúo con la digresión sobre la comodificación/precarización de la producción cultural y artística. En su interesante ensayo Unpredicable Outcomes / Unpredicitible Outcasts, la investigadora Marion von Osten sostiene que la figura del artista personifica la exitosa combinación de una diversidad ilimitada de ideas, creatividad a la carta y sofisticado auto-marketing, que es lo que hoy en día se le exige a cualquier persona que se precie en el mercado de trabajo. El artista parece ser el protagonista en esta nueva manera de entender la relación entre el trabajo y la vida, y, lo que es más importante en nuestro contexto, para mediarlo a audiencias más amplias.3

Esta mistificación de la figura del artista, cuyo modo de trabajo está basado en la auto-responsabilidad, la creatividad y la espontaneidad, es, como sabemos, la que hoy en día alimenta la narrativa del discurso sobre el trabajo. Desde la década pasada, en los programas sobre política de empleo en países como Holanda, Alemania y Gran Bretaña, que luego han sido adoptados en muchos otros países, el apoyo al parado depende de su capacidad de ser creativo, emprendedor, autónomo y en su disposición a conjugar de manera productiva el tiempo de trabajo y el de la vida.4

Imagen del proyecto 'La gaseosa de ácido eléctrico' de Javier Montero



3
Aterrizamos en el aquí y ahora para ver cómo toman cuerpo estas transformaciones en la producción de subjetividades. Creo que era Mao Tse-tung quien decía que “nuestro campo batalla es el imaginario de las clases medias.” Aunque sea brevemente, es interesante destacar cómo el arte y la cultura contemporánea española se construyen como imaginarios de clase y género, desarrollados por agentes que generalmente pertenecen a estratos sociales muy determinados. Resulta endémica su tradicional falta de sensibilidad ante los conflictos sociales y políticos o ante la extrema precarización de las condiciones, materiales e inmateriales, de la producción.

En este contexto, es un hecho sintomático que la figura del artista se haya convertido en el modelo de precarización. El neoliberalismo busca la máxima flexibilización para que el trabajo sea barato y fácilmente explotable. El llamado trabajo autónomo sigue una serie de parámetros de empobrecimiento: la búsqueda de ocupaciones temporales sin derecho a baja médica, a cobrar paro o vacaciones pagadas; la ausencia de protección ante despidos improcedentes; la carencia de una mínima protección social. La línea divisoria ente el tiempo laborable y la vida se desvanece. Hay una acumulación de conocimientos durante las horas no pagadas que no es remunerada, pero que se exige de manera natural. La comunicación permanente en las redes es vital para poder sobrevivir… Pero estos parámetros se mantienen invisibilizados bajo el manto de la creatividad en el imaginario neoliberal de gobernabilidad. El arte es un interesante campo de pruebas y experimentación de subjetividades para el capitalismo, en él se generan desde modelos de precarización a múltiples procesos mercantiles especulativos.

No vamos a extendernos mucho con esto, pero desde su consolidación, la cultura del régimen de la transición se ha caracterizado por la ausencia de capacidad crítica, la asunción de los marcos conceptuales e institucionales y la falta de compromiso político y social. Según el neoliberalismo se ha consolidado como el ADN biopolítico del sistema, los espacios de producción artística y cultural han sido atravesados, parcelados, territorializados por fórmulas de mediación que suponen la introducción de la lógica del mercado, así como de dispositivos de control.

Una de las funciones de la cultura oficial, como comenta David Harvey en Una Breve Historia del Capitalismo, es la invisibilización de los procesos de precarización de las personas, las comunidades y los colectivos.5 En este sentido es interesante destacar como en las últimas décadas el sistema político español ha aplicado las políticas neoliberales en el espacio del arte y la cultura con una intensidad y un sesgo particular. Obsesionado con la estabilidad y con estabilizar, ha estructurado este territorio como un espacio mediado, normativizado, regulado, instrumentalizado, homogenizado. De hecho, ha utilizado todos los medios a su alcance para tratar de establecer una cultura hegemónica con el objetivo de producir subjetividades dóciles, despolitizadas, altamente consumistas. Y se las prometía felices hasta que estalló el 15M con sus practicas de colectivización de los procesos de construcción social, sus lógicas de desbordamiento y el desarrollo del pensamiento como acción. El pensamiento como acción

El uso que el sistema hace de la mediación es un problema clave en el terreno del arte y la cultura. La ha convertido en la fórmula para introducir y consolidar la lógica mercantil neoliberal y la consiguiente precarización de las condiciones de producción. En este contexto, la institucionalización de las prácticas colaborativas puede traer consigo su cooptación, despolitización, limitación de potencia estética y pérdida de la capacidad tanto de desbordamiento de los marcos conceptuales e institucionales como de generación de conflictos. Las fórmulas de mediación se han desarrollado para controlar y domesticar el potencial subversivo, transgresor o sencillamente crítico de la creación cultural y artística colectiva, así como la institucionalización jerárquica de sus prácticas.

No hablamos sólo de cooptación y comodificación, el proceso que estamos viendo va algo más lejos. Se trata de un conflicto de construcción de subjetividades o, para ser más precisas, vivimos en conflicto con la subjetivación capitalista que nos atraviesa.

Imagen del proyecto 'La caja mágica' de Javier Montero



4
PUNTOS DE FUGA: EL SINDICATO SOCIAL
A la hora de hablar de proyectos colaborativos en los que se colectivizan las herramientas de producción partimos de la idea de que las relaciones intersubjetivas no son únicamente un fin en si mismas; sino que permiten explorar terrenos tan complejos como la naturaleza de los procesos pedagógicos, el papel de los afectos, la labor que juegan los sistemas de representación cultural y las instituciones, los protocolos de comportamiento, la construcción de los géneros, la implicación política y las potencialidades de las micro-políticas, las desigualdades y el sistema de clases, el narcisismo, el concepto de valor.
Y hablamos, claro, de precarización.

Un punto de fuga particularmente interesante para salir del laberinto y luchar contra las dinámicas precarizadoras es la reinvención de fórmulas sindicales. Y en este proceso juegan un papel esencial los procesos de colectivización de prácticas, herramientas, cuidados, saberes, metodologías, mediaciones. De aquí la importancia de que estos no sean cooptados, despolitizados, institucionalizados.

Necesitamos reinventar fórmulas del sindicalismo social para poder encarar el profundo deterioro de las condiciones de vida de la producción cultural, cuestionar a fondo la figura y posición jerárquica que ocupa la institución y el represente institucional y producir nuevas realidades. Necesitamos formulas sindicales abiertas que sean capaces de producir conflicto, que superen dicotomías y que articulen conocimiento. Fórmulas de sindicalismo social que tracen redes transversales con proyectos políticos antagonistas y con la multitud de fenómenos culturales vivos, hayan sido o no reconocidos como tales. Hablamos, en suma, de la construcción del sindicato de las productoras culturales precarizadas, que desarrolla el ‘pensamiento como acción’ en una lógica de desbordamiento del marco institucional, económico y artístico.

Sería interesante realizar una completa reorganización de lo que se supone que es la estructura de producción artística para eliminar la precariedad. Da un poco de pudor decirlo pero, tras haber reinventado la fórmula partido político para asaltar el poder institucional, se hace necesario reinventar el dispositivo sindical para alterar las condiciones, materiales e inmateriales, de producción cultural y artística. Y los procesos de colectivización de herramientas, metodologías, prácticas y proyectos, son parte esencial de ese nuevo sindicalismo social, reticular y autónomo que combate el proceso de precarización que sufrimos y produce nuevas realidades.
Uf.



 Imagen del proyecto 'La máquina del tiempo' de Javier Montero






Notas
1. Paolo Virno. A Grammar of the Multitude. (p. 101)
2. David Harvey. A Brief History of Neoliberalism.
3. Marion von Osten. Unpredicable Outcomes / Unpredicitible Outcasts.
Publicado en: http://eipcp.net/transversal/0207/vonosten/en
4. Claire Bishop. Artificial Hells. Participatory art and the politics of spectatorship. (pp. 13-18). “El Norte de Europa ha transformado el discurso de los 60 sobre participación, creatividad y comunidad; estos términos han dejado de tener una fuerza subversiva y antiautoritaria, sino que se han convertido en la claves de las políticas económicas post-industriales.” (p. 14)
5. David Harvey. A Brief History of Neoliberalism. (p.47)



Bibliografía
. Bishop, Claire. Artificial Hells. Participatory Art and the Politics of Spectatroship. Verso.
. Guattari, Féliz. Caosmosis. Ediciones Manantial. Argentina.
. Guattari, Féix y Rolnik, Suely. Micropolítica. Cartografías del deseo. Traficantes de Sueño.
. Harvey, David. Rebel Cities, From the Right to the City to the Urban Revolution. Verso.
. Negri, Toni. Movimientos en Imperio. Paidós.
. Raunig, Gerald, Ray, Gene y Wuggening, Ulf (eidtores). Critique of Creativity. Precarity, Subjectivity and Resistance in the ‘Creative Industries’. May Fly Books.
. Vercauteren, David, «Mouss» Crabbé, Olivier y Müller, Thierry. Micropolíticas de los grupos para una ecología de las prácticas colectivas. Traficantes de Sueño.
. Virno, Paolo. A Grammar of the Multitude. Semiotext(e) / Foreign AGents.







El Laboratorio Teatral - Taller de interpretación

Presentamos los trabajos finales del taller El Laboratorio Teatral, que he impartido en la Fundación Sindical Ateneo 1º de Mayo.

Parece increíble que se haya alcanzado este nivel en sólo 9 sesiones de trabajo. Ha sido un taller de interpretación precioso...









Documental sobre el proceso de trabajo - La maquina del tiempo

La máquina del tiempo es un proyecto escénico de creación colectiva dirigido por Javier Montero y desarrollado por un grupo de personas mayores de 60 años. Tras un complejo y rico proceso de trabajo en el que se han recorrido diferentes fases de la creación escénica, los participantes se han convertido en autores e intérpretes de una colección de relatos independientes que componen una comedia funeraria...












Lost in Heaven - los inicios

Tras un largo periodo en el que trabajé como artista en diferentes territorios, desde formar el grupo de activismo EMPRESA a la pintura o el vídeo, decido desconectarme del ese mundo e investigar otros caminos.

Doy este paso al comprobar que el arte tiene una dependencia absoluta de la institución, que le asigna el significado, el valor económico y el lugar en la historia; y que el espacio de ruptura estética de fabricación de nuevas realidades esta fuera del mundo del arte, es un espacio muy difícil de parcelar, pero que se escapa a los condicionamientos del mercado.

Esta es una selección de la primera aparición de Lost in Heaven, publicada por la revista El Europeo...








Presentamos La secta de las vampiras


Los días 11, 12 y 13 de Marzo presentaremos La secta de las vampiras en la Sala Kubik Fabrik.
cartel 1

Horario: Viernes 11 a las 8.30 pm. Sábado 12 a las 8.30 pm. Domingo 13 a las 7.30 pm.
Dirección: Calle Primitiva Gañán 5 Plaza Elíptica (Línea 6) buses: 6, 60, 81 


    

La caja mágica - Memoria del proyecto


La caja mágica es un proyecto de creatividad colectiva protagonizado por los alumnos de los tres grupos de 5º curso de Primaria del Colegio Montserrat. Cada una de las niñas y niños participantes han desarrollado una serie de siete piezas teatrales de las que han sido los autores, productores, directores, protagonistas y responsables de todo el proceso. El objetivo central ha sido potenciar la conexión y desarrollo de todos los aprendizajes a través de la creación y el desarrollo de trabajos escénicos mixtos, originales y colectivos.




Proceso y metodología
Como introducción hay que reconocer que al comienzo nos sentimos desbordados y algo solos ante las dificultad que presentaba la tarea de tratar de enseñar dinámicas teatrales a un amplio grupo de alumnos y el comportamiento de algunos de ellos, que entendían la clase como una continuación del recreo. El enorme aula lleno de juguetes y de escondites tampoco lo ponía fácil.

Esto, que suponía una evidente dificultad, supuso luego también era una ventaja. Los alumnos, acostumbrados a jugar desarrollando ficciones propias, tienen un extraordinario potencial creativo y una gran facilidad tanto para improvisar como para desarrollar historias imaginativas. Ante esta situación decidí flexibilizar el programa y la estructura del taller en función de las necesidades de cada momento y de cada clase, lo que requería capacidad de improvisación. Además, entendí que se necesitaba una voz clara en el aula que dirigiese el proceso con paciencia, al tiempo que marcase las pautas de trabajo.


La organización de la clase en los tres grupos fue flexible dependiendo de las necesidades concretas de cada semana, pero básicamente seguía este esquema:
- Ejercicios de calentamiento para dinamizar el grupo que buscaban la concentración y la cohesión interna.
- Asamblea colectiva de todos los alumnos en la que se analizaba el trabajo realizado hasta ese momento y se compartían los problemas que se habían encontrado durante su desarrollo.
- Ensayo final de las obras en las que se estaba trabajando esa semana.

- Presentación de las obras desde el escenario al resto de compañeros.
- Charla colectiva preparatoria del siguiente proyecto.



Trabajo en grupos. Ante el elevado número de alumnos que había en cada clase decidí dividirlos en grupos mixtos de trabajo de 8 ó 9 personas, para que todos tuvieran una participación activa y pudieran disfrutar de las diversas facetas del proceso. De este modo, buscaba que las niñas y niños vencieran sus profundas reticencias a trabajar juntos, ninguna tarea pasase desapercibida y se evitara que todas las labores recayeran sobre las mismas personas.

Los grupos, a su vez, se organizaron en función de las áreas de trabajo: escritura, producción (con el complicado desafío de organizar los ensayos y estructurar los proceso y la participación), reparto de actrices y actores (siendo destacable que siempre actuaron todos los miembros), dirección, diseño de vestuario y escenografía. En la gran mayoría de la obras los alumnos eligieron compartir las tareas de manera colectiva.

A lo largo de las doce sesiones, cada grupo realizó siete obras, aumentando el grado de complejidad de manera progresiva, aprendiendo a coordinarse y profundizando en las posibilidades de las diferentes áreas de trabajo. Han tratado temas como la historia, la mitología, la ciencia ficción, el thriller, la magia o los estereotipos sociales y han practicado registros de comedia, drama y melodrama. A menudo han elaborado relatos metaficticios, que se abrían a la reflexión sobre lo que estaba ocurriendo en escena, y fragmentados en diferentes tipos de narrativa, desde la publicidad o el cuento tradicional al musical. Es destacable, también, el gran número de canciones originales que han compuesto y que en algunas obras rompieron con el espacio escénico tradicional y usaron diferentes localizaciones.



El proceso de desarrollo de cada pieza ha sido el siguiente: las líneas generales se planteaban en la clase, los alumnos las desarrollaban durante la semana en sus casas y en las horas de recreo, en la siguiente clase se realizaba un ensayo general en el que remataban el trabajo que, después, presentaban desde el escenario al resto de compañeros y terminábamos la clase con un breve debate colectivo sobre lo realizado y el trabajo de la próxima semana. La clave era sacar el máximo partido a las doce sesiones del taller y poner el énfasis en los procesos, buscado la integración de todo el grupo en el proceso creativo.

Las obras finales, a las que se dedicó las tres últimas semanas para que los alumnos pudieran poner en práctica lo aprendido, se presentaron a estudiantes de otros cursos de Primaria. Esto les permitió profundizar en los procesos de trabajo, concentrarse en un proyecto más largo, ir depurando las ideas, tener la responsabilidad de mostrar sus obras en público y comprobar desde la escena las reacciones que sus decisiones tenían en sus compañeros .


Es interesante destacar la enorme pasión que la gran mayoría de los alumnos han puesto en el taller. Como decía, han trabajado por voluntad propia con sorprendente dedicación tanto en sus casas como en las horas de recreo, lo que ha permitido que la producción haya sido muy rica y variada. Por otro lado, a menudo, debido a esta pasión, se desataban luchas por defender las ideas propias, pero la necesidad del trabajo colectivo para poder sacar una pieza teatral adelante y la organización en áreas diferenciadas les obligaba a tener que pactar y adaptarse a las opiniones del resto de los compañeros.




Objetivos
Se puede decir que se cumplieron los objetivos marcados, siendo estos:
. Fomentar la creatividad individual y colectiva, así como el enriquecimiento personal a través de la práctica estética y la interacción social.
. Ganar en autoestima y confianza en uno mismo. Ser capaces de desarrollar y exponer puntos de vista e ideas propias.
. Desarrollar formas de integración e interacción social a través de un proyecto artístico colectivo y complejo.
. Buscar métodos efectivos para la expresión directa de emociones e ideas personales.
. Desarrollar un método de trabajo en equipo, capaz de tomar decisiones y asumir responsabilidades en diferentes ámbitos del proceso de creación artística y exponerlas en público.



. Poner en marcha procesos y mecanismos de expresión y de juego con el lenguaje, el cuerpo, el sonido, las imágenes y el espacio físico.
. Crear la atmósfera adecuada que nos permita asumir riesgos, afrontar procesos creativos complejos y desafiarnos a nosotros mismos.
. Desarrollar la capacidad de expresar las opiniones propias y respetar las ajenas.
. Tomar conciencia de que nosotros mismos somos la herramienta de comunicación más importante.
. Intervenir de manera directa en el espacio en el que vivimos.
. Desarrollar un trabajo escénico que explora múltiples disciplinas artísticas.
. Presentar al público los trabajos finales.



Resultados
. Cada grupo de 8 ó 9 nueve alumnos realizaron 7 piezas teatrales, que tuvieron que escribir, producir, dirigir, organizar ensayos, actuar, diseñar luces y vestuario.

. Es reseñable que desde el primer momento las niñas y niños mostraron enormes reticencias a trabajar juntos y buscaron todo tipo de excusas para evitarlo. Un día hice una dinámica en la que las niñas y los niños se colocaban en dos filas paralelas, unos frente a otros. Tenían que hablarse y escucharse. Las niñas empezaron a expresarse con tal pasión que acorralaron a los niños que acabaron en un rincón.

A base de insistir en la importancia de que los grupos fueran mixtos, desarrollar dinámicas y ejercicios de cooperación y mostrarles los aspectos positivos que esto tenía, se consiguió que al final trabajaran de manera conjunta y se acostumbraran a tomar decisiones colectivas. De este modo, fueron entendiendo la potencia de convivir con diferentes puntos de vista y compaginar las diversas maneras de entender las tareas, para poder desarrollar un proyecto teatral colectivo.

Como dato curioso quiero mencionar que en algunos grupos en los que las niñas solían tener el papel protagonista, en los trabajos finales fueron niños quienes tuvieron la iniciativa disfrazados de mujeres para interpretar personajes femeninos.


. Un hecho particularmente interesante es que el comportamiento en clase, así como la concentración y la capacidad de trabajo, mejoraron de manera de evidente según los alumnos iban tomando responsabilidades y descubrían las posibilidades, potencia e interés del proceso de producción teatral. Fueron entendiendo que puede ser una vía privilegiada para investigar temas que les interesan o preocupan, solucionar los problemas y roces que surgen entre ellos y que tiene enormes posibilidades creativas. Este proceso fue modificando su actitud y su compromiso.

. Gran parte del trabajo en clase está dirigido a aprender a trabajar y a tomar decisiones complicadas en grupo.

. Para ello se puso particular énfasis en que los alumnos desarrollaran ideas propias. Los alumnos han trabajado sobre temas que les interesaban desde la familia y el colegio a sus propias influencias culturales. Para evitar los estereotipos sociales era importante tratar de profundizar en la complejidad de los personajes. Sólo marqué como línea roja la importancia de que se trate a las personas mayores en las obras con el respeto que se merecen.



conclusiones y sugerencias
. Aprovechar los conocimientos adquiridos de una experiencia tan rica y con un potencial enorme como ha sido el taller ‘La máquina del tiempo’.

. Abrir el proyecto a la colaboración con otros profesores, pues sería muy interesante que no se convirtiera en una experiencia aparte, sino que estuviera conectada con el trabajo en otras asignaturas, desde escritura o lengua a música. La caja mágica puede permitir un enriquecimiento de perspectivas, una mejor comprensión de las materias estudiadas, el aumento del rendimiento académico y la posibilidad de aprender nuevas capacidades con la creatividad y la imaginación como ejes centrales.

. Sería muy interesante dedicar todo el curso a desarrollar el proyecto, lo que permitiría profundizar en los procesos y en las diferentes áreas de trabajo, realizar trabajo más complejos y ambiciosos, explorar nuevas dinámicas y conseguir una mayor disciplina en la clase. Al final del curso se podría dedicar un día especial, el día del teatro, a presentar las obras al resto de alumnos y a las familias.

. Ampliar el proyecto a otros cursos tanto de Primaria como de Secundaria. Esto permitiría crear conexiones e intercambios de ideas entre diferentes grupos de edades, así como desarrollar dinámicas transversales.

. Aunque el escenario continúe siendo el motor del proceso, sería interesante realizar algunas tareas en el aula.









Presentación de La máquina del tiempo





La máquina del tiempo es un un laboratorio de creación colectiva desarrollado por un grupo de personas mayores de 60 años. Tras un complejo y rico proceso de trabajo en el que se han recorrido diferentes fases de la creación escénica, los participantes se han convertido en autores e intérpretes de una colección de relatos independientes que componen una comedia funeraria. 

La máquina del tiempo está dirigido por Javier Montero y desarrollado por Nuria Aguadé, Antonia Barradas, Susana Casaos, Eduardo García, Verde Guerra, Jesús Partida, Digna Estrella Rodríguez y Antonio Sánchez. 



Estreno de la obra escénica desarrollada durante el proyecto La máquina del Tiempo los días 17 y 18 de diciembre, a las 19 horas, en IntermediaeMatadero Madrid.


Entrada gratuita hasta completar aforo. 

Recogida de invitaciones media hora antes de la representación en el punto de Información de Matadero Madrid.